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El «pequeño sucio secreto» de toda empresa que nadie le cuenta

Hoy, en la sección Premium, vamos a ver un material especial que le va a enseñar el «pequeño sucio secreto» que guardan todas las empresas, pero que nunca comenta ninguna.

Pues bien, hoy se lo vamos a revelar aquí, y es posible que eso confirme una cierta sospecha que quizá le ronda por la cabeza y, seguramente también, le produzca un cierto alivio.

De hecho este es un secreto en dos partes. Estas partes:Read more


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Por qué delegar y pagar a alguien es ganar dinero

Hace nada (y cada cierto tiempo) hablaba de la eterna búsqueda de un software de facturación para Recursos para Pymes. Ahora, muchas otras veces también hablo de la necesidad de delegar las tareas administrativas y centrarnos en lo que realmente tenemos que hacer como emprendedores, es decir: Marketing y producto.

Esas dos áreas deben ser a las que dediquemos el 80% de nuestro tiempo, porque es lo que nos va a traer ingresos. Francamente, pelearnos con nuestra aplicación de web o con hacienda no nos consigue ningún cliente y, es más, nos los quita. Porque eso es precioso tiempo que podríamos estar empleando en mejorar nuestro producto o hacer otra llamada para extender el nombre de nuestra empresa.

Entonces, ¿cómo se reconcilia que yo recomiende delegar y que yo mismo me encargue de facturación e impuestos? Muy sencillo, porque la verdadera clave de delegar o no es ésta:

Si no eres un experto, deja que lo haga un experto.

Personalmente he trabajado muchos años como asesor tradicional, así que, precisamente, esa fue mi rama de experiencia durante muchos años, de modo que no sólo no me cuesta nada hacerlo, sino que delegar en otros me costaría mucho más. Tanto en términos de tiempo como de paz mental. Pero si no hemos estudiado cinco años de economía con una especialización y no hemos trabajado muchos más en ese campo, delegue en una asesoría.

Si no, el tiempo que perderá en actividades que no generan beneficio directo (como son las de apoyo y administración) no compensará. Literalmente estará perdiendo dinero y, ya se lo aviso, paz mental con respecto a la administración y su manía de enturbiar las aguas legislativas cambiar requisitos cada dos por tres.

Muchas veces, compañeros emprendedores o que trabajan en empresas, me preguntan si yo no volvería a mi viejo trabajo para ellos. La respuesta es que rontundamente no, de modo que les presento a algún asesor de confianza.

Para el caso general, suelo recomendar alguna asesoría, especialmente online de modo que se pierda el menor tiempo posible en trámites con ellos y con la administración.

Francamente, no hay premio especial por el esfuerzo en esas tareas, lo que supone una obligación por el hecho de tener una empresa hay que quitárselo de en medio cuanto antes.

Una búsqueda rápida en Internet nos resolverá la papeleta, aunque un ejemplo de este tipo de servicio es Ayuda-t Pymes, una asesoría online que ofrece todos esos servicios y, además y esto es lo interesante para este artículo, herramientas gratuitas de gestión documental y facturación. Todo online y sin necesidad de ser sus clientes. Esto viene al caso porque siempre que publico algún artículo sobre herramientas y software, alguien me pregunta si hay alguna alternativa gratuita. Pues bien, en lo que se refiere a facturación, con las características que yo mismo busco, esta es ahora mismo la opción.

ayudatpymes asesoría online

Así que si está buscando asesoría para delegar (mi consejo por defecto) o bien aplicaciones de facturación que sean completamente gratis y online, eche un vistazo.

Tener un asesor a un correo o llamada de distancia le va a dar esa paz mental, porque recuerde, lo importante es el Marketing y el producto. Si se pasa el día peleándose con la web sin ser informático, o con Hacienda sin ser economista, está perdiendo dinero.

Uno de los conceptos más importantes que uno aprende en economía es el llamado «coste de oportunidad», algo que a veces cuesta de entender cuando no estás acostumbrado al concepto y el pensamiento de negocios.

El coste de oportunidad es el coste de lo que no estás haciendo por haber elegido otra opción a la hora de hacer.

Si yo elijo pelearme con el formulario de hacienda y su presentación en la web, estoy perdiendo dinero que podría haber empleado en captar clientes o trabajar. Creemos que por estar dos horas infernales y no pagar a un asesor, nos ha salido la jugada gratis. pero en realidad: ¿Cuánto valen dos horas de su trabajo? ¿A cuánto las facturaría a un cliente? Porque ese es dinero que está perdiendo, y tener en cuenta ese coste es la manera en la que piensa un verdadero emprendedor.

Así que no, no hay contradicción aparente en la búsqueda de herramientas de facturación y el consejo de delegar, siempre que uno sea un experto en la materia. Pero si no, tenga un asesor, un abogado o un informático para esas tareas, y «gane dinero».


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La eterna búsqueda del software de facturación perfecto

El tiempo pasa volando. Otro año más, otro trimestre que termina pronto y, por increíble que parezca, en Recursos para Pymes sigue todavía la búsqueda y prueba de programas de facturación para autónomos y pymes que cumplan con todos los requisitos imprescindibles, entre ellos:

  • Que sea online para tener acceso desde cualquier lugar.
  • Que tenga soporte offline para poder trabajar cuando no haya conexión a Internet.
  • Que sea multiplataforma, idealmente web y móvil, debido a la constante necesidad de moverse y de trabajar con distintos dispositivos: teléfono, tablet y ordenador.

A partir de ahí, por supuesto, está la capacidad de realizar facturas de acuerdo a la ley, archivarlas de manera segura y poder obtener de un vistazo la información necesaria para presentar impuestos y obligaciones de la manera más rápida posible.

El programa que se va a usar para este 2016 parece que por fin cumple las expetactivas, se trata de Sage One, un aplicación online de facturación para autónomos y pymes.

El problema con la mayoría de aplicaciones, no sólo de facturación sino de cualquier tipo, es que al principio parecen ser la respuesta a lo que buscas, durante los primeros momentos de prueba piensas que por fin lo has encontrado, pero es tras bastantes horas de uso cuando ves esos “pequeños” inconvenientes. O bien la parte de información para impuestos no está demasiado pulida, o bien faltan facturas recurrentes, no tienen aplicación para móvil… O las que cumplen todo eso son demasiado caras.

Sage One ha sido la elegida para 2016 (cambiando desde la que se usó en 2015) pues cumple por fin todos los requisitos. Además de eso, tiene muchos más que por la naturaleza de Recursos para Pymes no son necesarios (como la realización de presupuestos y la conversión de estos en facturas), pero que pueden ser extremadamente útiles para otros profesionales autónomos y empresas.

Y además, curiosamente, es más económico que otros servicios de facturación online que tienen las mismas o menos prestaciones.

El dilema del precio

Si bien el precio no es el principal motivo de compra por parte de un cliente (el valor lo es), es obvio que es un factor importante. ¿Cómo es posible entonces que un servicio que proporciona las mismas o más prestaciones que el resto sea, como mínimo, el doble de barato que la mayoría? No voy a negar que, en todos estos años, cuando uno ve eso, sospecha.

La respuesta a la pregunta principal está en la escala. Puedes bajar el precio en la medida en que eso te permita alcanzar suficiente volumen como para obtener un mayor beneficio global que el que conseguirías a mayor precio. Y eso es lo que parece que han conseguido en Sage One. Usado por miles de emprendedores, no es de extrañar que esté entre los más aceptados y que por tanto puedan ofrecer el servicio más barato, captando aún más clientes y entrando en un círculo virtuoso de beneficio. Cuando se trata además de servicios tecnológicos, uno puede permitirse ajustar más los costes.

Lecciones de empresa aparte (por interesantes que sean), la cuestión es que en la eterna búsqueda de esa aplicación de facturación, Sage One es la nueva elegida para este año.

Con su capacidad para todo lo dicho, además de sencillez para la presentación de modelos fiscales, informes que permiten echar un vistazo a los números principales de la empresa, o la capacidad de generar facturas electrónicas conforme a la legislación española (imprescindibles si trabajas con la administración), Sage One es el nuevo paso, probablemente definitivo, en la eterna búsqueda que siempre he tenido de un software de facturación que hiciera, de una vez, todo lo que necesitaba.

Además ofrecen un mes para probarlo gratis, cosa que no me hartaré de decir a todo el que me pregunta que es la mejor estrategia de marketing posible.

Con el tiempo, el escribir sobre la búsqueda de un programa de facturación se ha convertido, por desgracia, en una especie de ritual cada cierto tiempo. Con ese poco de suerte que hace falta para todo, este será el último artículo al respecto.


El juego interno de ser emprendedor

Por qué emprender es un juego interno y mental

He aquí una de esas cosas que nunca se dicen sobre ser emprendedor y tener una empresa. Habitualmente se pone toda la importancia en el «juego externo» de la gestión: es decir, la contabilidad, el marketing, la producción, los procesos… Pero la realidad es que, especialmente cuando eres un pequeño emprendedor, gran parte de este «juego» de tener un negocio es «interno», es mental.

Me explico.

La parte más importante de una pequeña y mediana empresa es el emprendedor. Es el alma verdadera de la iniciativa y la realidad es que, si él falla, todo lo demás empieza a fallar.

Y muchos emprendedores tienen el conocimiento necesario sobre lo que hacen, pero aún así se falla por cuestiones de:

  1. Mentalidad.
  2. Motivación.
  3. Gestión y productividad personal.

Porque esos son campos que apenas se tocan. Todos los libros y enseñanzas sobre empresa, para que funcione lo que allí dicen, asumen que el emprendedor está equilibrado, motivado y es lo bastante productivo para poner en marcha lo que se les dice.

Pero eso es mucho asumir.

Muchos emprendedores no lo consiguen porque aunque controlan el juego externo (conocimientos) no dominan el juego interno, es decir, a ellos mismos, a cómo están, qué mentalidad tienen y cómo se sienten por dentro.

Especialmente, muchos adolecen una mentalidad de emprendedor, que parece una especie de característica mágica intangible, pero que se reduce a:

  1. Pensar con la perspectiva de un emprendedor en vez de con la de un trabajador a sueldo.
  2. Ver las cosas que suceden con esa misma perspectiva de emprendedor.

Por ejemplo, un emprendedor ve su empresa como una inversión, es decir, como algo en lo que hay que poner dinero y recursos para obtener beneficio a largo plazo, porque así funcionan las cosas en el mundo real. Sueles recibir proporcionalmente a lo que pongas y no puedes esperar recoger una gran cosecha cuando estás plantando dos semillas.

Sin embargo muchos esperan que, por arte de magia, la gente vaya a venir y comprarles incluso cuando no hacen casi nada por promocionarse o lo hacen sólo cuando las cosas van mal (y como no tienen resultados inmediatos, abandonan enseguida).

Un emprendedor comprende que, en la mayoría de situaciones, uno no puede esperar plantar un día y cosechar al siguiente.

Igualmente un emprendedor de verdad tiene una visión de profesional sobre lo que hace. Esto significa que no se toma las cosas personalmente (al menos no siempre, no voy a negar que esto es muy complicado) y tiene la capacidad de resistir ante la adversidad.

Y esta última es la característica más importante.

Cuál es la cualidad más importante del emprendedor

Ni el talento, ni la inteligencia, ni el carisma, ni el dinero… Todo eso está sobrevalorado. Es la resistencia ante la adversidad la cualidad fundamental, lo que pasa es que, muchas veces, las otras características tienen mucho más glamour y ejercen una mayor atracción.

Aunque todos sepamos la moraleja de la historia de la liebre y la tortuga, lo cierto es que la tortuga parece aburrida, no llama la atención y resulta poco destacable cuando la miras. Pero la tortuga es la que perdura, porque una empresa es un juego a largo plazo.

No le voy a negar que la mentalidad de emprendedor es algo que se cultiva y se forma con el tiempo. Hay quien la tiene más asentada desde el principio, pero para muchos, la educación y el mercado laboral consigue programarlos de otra manera durante sus años previos a crear una empresa.

Nos inculcan la aversión al riesgo, la noción de ser trabajadores que intercambian tiempo por dinero, con la búsqueda de la seguridad por encima de todo… Yo era uno de esos y, he de reconocer que aún lo sigo siendo en algunos aspectos, pues cuesta mucho desprogramarse.

En los otros dos aspectos: motivación y productividad personal, sí se puede hacer algo más rápidamente. Ya he hablado en otros materiales de ellas. Considero a la motivación algo imprescindible y a la productividad personal el mayor acelerador posible de resultados, aunque, como siempre pasa, es el gran ignorado.

Para tener una motivación intrínseca la mayor parte del tiempo la única solución a largo plazo es dedicarnos a algo que nos apasione. Por mucho que parezca que he intentado quitarle importancia a dicha pasión en otros materiales, eso no es así. Simplemente suelo resaltar que no es suficiente, pero es imprescindible.

Me gustaría darle algún truco mágico para que esté siempre motivado, pero lo cierto es que el truco mágico es ese: haga algo que ame, porque así los días negros sólo serán grises y los días grises tendrán algún rayo de sol entre las nubes.

No hay otra manera y, ya se lo anticipo, el dinero no es motivador suficiente. Es algo que descubrí a las malas, además de que también es algo corroborado a menudo por estudios en este campo.

En cuanto a la productividad, he dedicado un libro entero a revelar lo que me ha funcionado, de veras que se lo recomiendo, pero si no lo conoce o está empezando, entonces que sean estos sus dos primeros pasos.

Paso 1) Haga lo más importante lo primero por la mañana.

Paso 2) Planifique su jornada de trabajo el día anterior.

Si no empieza por lo más importante y no tiene claro lo que tiene que hacer ANTES de llegar a la oficina, le aseguro que el día va a comenzar descarrilado y no va a haber manera de encauzarlo en la dirección adecuada.

Dé esos dos simples pasos y ya estará en ruta para ser más productivo que la mayoría.


5 trucos jedi de persuasion y ventas

5 Trucos “jedi” de persuasión y ventas

Uno nunca tiene suficientes técnicas de persuasión y ventas en su arsenal. Por eso, eventualmente, en esta sección premium recogemos y revelamos los nuevos descubrimientos sobre lo que funciona de verdad.

Y hoy vamos a ver cinco técnicas sencillas y prácticas que funcionan para conseguir que otros nos digan que sí. Sí a esa venta, sí a eso que les pedimos.

Como verá, son muy sencillas de aplicar y aprender, técnicas que seguramente le sorprenderán y algunas de las cuales parecen esos trucos “jedi” de las películas.

Vamos a verlas, porque estoy seguro de que las aplicará más de dos veces en los próximos días.Read more


El problema de la productividad

El gran problema de la productividad

Listas de tareas, sistemas de productividad, miles de consejos e incontables aplicaciones que prometen que por fin, ahora sí, vas a trabajar enfocado como un láser y terminar ese proyecto.

La realidad es que todo eso existe y, aún así, sigue sin resolverse el problema de la productividad personal, de que el tiempo pasa y las tareas siguen sin hacer. ¿Cómo es posible? Porque lo cierto es que el principal problema por el que uno no hace las cosas que tiene que hacer y pierde el tiempo, no se arregla con todas esas tecnicas.

De hecho, del principal problema de la productividad no se habla demasiado y la nueva solución que se expone cada día es otra vuelta de tuerca al modo de hacer listas, o la enésima aplicación de gestión de proyectos que se parece a todas las demás.

Por eso hoy vamos a ver cuál es ese problema principal con la productividad, porque si no lo resolvemos, todo lo que ya hemos visto en la sección Premium sobre cómo trabajar mejor no va a funcionar.

Cuál es el problema principal del que no nos solemos dar cuenta

Ese problema es, básicamente, la autoconciencia, o mejor dicho la falta de autoconciencia. Me explico.

¿No le ha pasado muchas veces que de la vuelta del trabajo a casa estaba conduciendo, o andando, y de pronto ve que ya ha llegado y no se ha dado ni cuenta de qué ha pasado por el camino? No recordaría a nadie con quien se ha cruzado, ha obviado carteles, coches, señales… De pronto ya está en casa y, si le dicen que había una tienda nueva en el camino o se ha producido un accidente, usted ni lo había visto.

¿Y no le ocurre que eso sucede mucho más a menudo de lo que parece? De pronto ya son las seis de la tarde cuando hace nada estaba comiendo, se ha dicho que sólo iba a mirar Facebook «cinco minutos» y ha pasado una hora.

La realidad es que la mayor parte del tiempo vivimos como zombis. No pasa nada, es normal y humano, nuestra cabeza y nuestro cuerpo raramente están en el mismo sitio a la vez durante mucho tiempo.

Esa es una falta de autoconciencia y es uno de los principales rasgos humanos. ¿No le ha ocurrido que se ha cruzado con ese amigo que dice que no para de trabajar, no tiene tiempo para algo que quiere hacer y, sin embargo, usted ve que casi siempre está ante la tele o jugando a videojuegos?

¿O ese otro amigo que dice que no para de hacer dieta y comer sano, pero su casa está llena de croissants y chocolate? Y esto no es lo más curioso, lo más curioso es que, si les confronta, empiezan a poner mil y una excusas para decir que no es verdad lo que dice, aunque para usted es patente.

Y sí, nosotros también lo hacemos (o hemos hecho) en mayor o menor medida con ciertas cosas. Eso es vivir como un zombi, en piloto automático, sin una autococonciencia real de lo que estamos haciendo con nuestro tiempo y nuestra energía.

Ahora, el problema es que muchas cosas se quedan sin hacer porque vivimos demasiado en ese piloto automático y, hasta que no empleemos la autoconciencia a menudo, ningún consejo de productividad servirá realmente.

Así pues, si queremos conseguir nuestros objetivos, debemos formar parte de esa pequeña «elite» de personas que es consciente de lo que está haciendo (y sobre todo de cuándo se está distrayendo) más a menudo de lo que se deja llevar.

Veamos cómo.Read more


Planes de empresa

Por qué el 99% de los planes de una empresa son pura fantasía

Planes de negocio, previsiones de venta, proyecciones económicas… Ya le anticipo que no hay un método infalible de anticipar las ventas y que el 99% de planes de empresa no son más que fantasía.

Los planes fallan y empiezan a desviarse del objetivo en cuanto se ponen en marcha, y me da igual que los haga un humilde emprendedor que va a crear su empresa de fontanería o un equipo de consultores «expertos» formados en las mejores escuelas de negocio (he estado ahí, sé lo que digo).

Así que no tenga complejo por eso y, por si lo sospechaba se lo confirmo, no hay un modelo de plan de empresa secreto que utilizan los mejores del mundo ni un método para prever las ventas que acierte la mayoría de las veces.

Si ya tiene una empresa en marcha puede intentar adivinar las ventas teniendo en cuenta el pasado, las circunstancias que rodean al mercado, la relación con sus clientes y el esfuerzo que piensa hacer en Marketing. Obviamente eso es sensato y siempre es mejor punto de partida que decir cualquier cosa al azar.

Pero aún así fallará, porque el futuro es imposible de predecir. Influyen tantos factores, la mayoría invisibles, que ni la fórmula matemática más compleja puede tenerlos a todos en cuenta.

Y si está empezando con su negocio o está haciendo un plan de empresa para una nueva iniciativa, que sepa que entonces lo tiene mucho más crudo, porque si no tiene un historial de ventas, cualquier cifra que intente calcular con fórmulas y métodos es tan buena como levantar el dedo, ver por dónde sopla el viento, y decir una cifra.

Le puedo asegurar que en mi etapa de consultoría hice muchos planes de empresa y vi dónde y cómo acabaron.

¿Cuál es la solución entonces?

Mirar a nuestro alrededor, poner una cifra que creamos realista y empezar a trabajar desde ahí, modificando enseguida sobre la marcha, en cuanto la realidad nos dé el primer feedback.

Los planes de empresa o de Marketing son como mapas de un territorio desconocido. Imagine que zarpa en su barco rumbo a un nuevo continente, por una ruta por la que nadie ha pasado, eso es realmente crear una empresa.

Como capitán del barco tiene algunas ideas vagas de cómo va a ser el viaje, le han dicho que hay un escollo aquí y una isla más allá, también sabe que su barco puede aguantar ciertas tormentas, pero que no será capaz de soportar otras. Esa información fragmentada que tiene nuestro capitán explorador es lo mismo con lo que empieza un emprendedor. Sabe algunas cosas, como las fortalezas de su producto, lo que le va a costar ponerse en marcha… Pero ignora otras, como por ejemplo lo que venderá, o el grado de aceptación por parte de los clientes.

Así que nuestro aventurero hace lo que puede con lo que tiene, no hay otra manera, de modo que traza un primer mapa incompleto y zarpa, ya que no hay más remedio que navegar para descubrir realmente qué hay ahí fuera.

Puede que otros hayan ido por una ruta similar hacia el destino que queremos, pero eso no nos vale, no estaban en la misma situación que nosotros ni van a pasar por las mismas etapas que nosotros.

Así que una vez hemos abandonado el puerto, con el rumbo que creemos correcto, **enseguida empezamos a completar ese mapa inicial y modificarlo con lo que vamos viendo en cada paso.

Ahí es donde fallan todos los planes y previsiones, en que intentan adivinar todo el trayecto desde el principio y son estáticos, cuando en realidad tendríamos que tener un punto de partida realista y enseguida completar los (muchos) huecos en blanco del mapa y modificar los (muchos) errores en el mismo que habrá al principio.

En un plan o una previsión, lo importante es comenzar y corregir cuanto antes, por eso ya no creo en planes a largo plazo ni en grandes modelos o fórmulas de plan estáticos, sino en ir controlando y modificando si nuestras suposiciones de partida eran correctas o no. Y por supuesto corregir el rumbo, aprovisionar la nave y hacer las modificaciones adecuadas.

No nos engañemos, en el fondo, todos esos tipos trajeados con esos masters de empresa y gestión siguen sin poder adivinar el futuro, se lo aseguro. Y cuanto más confíen en poder hacerlo, más fallarán.

Que no nos confundan. El plan de negocio y empresa, tal y como está planteado actualmente, es un instrumento de venta, de venta de su iniciativa a inversores, socios o posibles entidades que le vayan a subvencionar, con lo que tendrá que decirles lo que quieren escuchar aunque sea fantasía, pero como instrumento de gestión, esa clase de plan no sirve para nada.


¿Está cometiendo este error al usar la reciprocidad para vender?

En esta sección Premium hemos hablado varias veces de la reciprocidad, uno de los principios de persuasión y ventas más importantes. Pero, curiosamente, también es uno de los menos comprendidos.

La reciprocidad es importante porque, aparte de que está instalada bien honda dentro de nuestra personalidad como humanos, es el mecanismo básico de funcionamiento de la sociedad.

Si haces algo bueno, a veces se premia, si haces algo malo, en teoría se castiga y, de hecho, puedes esperar ese castigo dictado por las leyes, la costumbre o lo que sea. Pero he aquí lo más importante respecto a la reciprocidad para lo que nos interesa en ventas, más allá de que ayude a cerrarlas directamente:

La reciprocidad es el mecanismo principal por el que uno genera, nutre y hace crecer sus redes de contactos.

Como bien dijo un mentor que me enseñó mucho:

Tú no creas contactos y redes, te los ganas según lo que les aportes.

Y esto nos interesa porque como repito muy a menudo:

Los contactos son el elemento de Marketing más importante y poderoso.

Si sólo he de tener una cosa, por favor que sean contactos.

Y esos contactos los voy generando principalmente por reciprocidad. Es muy curioso, por ejemplo, cómo se escenifica este hecho en las redes sociales.

Cuando alguien viene y me pregunta cómo puede conseguir sus primeros seguidores para la cuenta de su empresa, mi respuesta es siempre la misma: El modo más sencillo y directo es que empieces a seguir tú a alguien.

Haciéndolo así, y suponiendo que aportas un mínimo de valor, cuando algunos de esos que sigues tú primero echan un vistazo a tu cuenta, ellos también te empiezan a seguir, no todos ni mucho menos, pero sí una parte. De hecho, la reciprocidad está tan honda que algunos empiezan a seguirte por el mero hecho de que tú lo hiciste primero, aunque no les guste especialmente lo que ven.

Hay otras maneras, por supuesto, pero esa es la más directa y muestra, de un modo muy básico, cómo la reciprocidad es la piedra fundamental para crear contactos y redes.

Ahora, mucha gente utiliza mal la reciprocidad, porque es víctima del malentendido más importante que hace que, supuestamente, estemos sembrando reciprocidad y sin embargo a cambio no tengamos ventas ni síes.

Por eso vamos a ver ese error tan común a fin de dejar de ser sus víctimas y vamos a ver cómo usarla bien para generar contactos y verdadera reciprocidad positiva de vuelta.Read more


Caso de estudio: Cómo pasar de 0 a 1000 clientes en 18 meses

Esta semana en la sección Premium tenemos un nuevo caso de estudio real, en el que vamos a analizar cómo una empresa pasó de cero clientes a mil, en un periodo de 18 meses.

Ahora, esto no parece tan terriblemente espectacular como para merecer la primera plana de un periódico, y eso es lo mejor de todo, porque representa un caso real, de una empresa real. Muchas veces nos vemos cegados por títulos exagerados: «Cómo vendí un millón de libros» o «Cómo gané un millón de euros» y luego lees y todo es: paja sin sustancia, estrategias poco aplicables y situaciones excepcionales. Sin embargo, aquí nos ceñimos a contextos que sean aplicables a la mayoría de las empresas.

La empresa en cuestión hizo un montón de cosas durante esos 18 meses que contribuyeron a sumar esa cifra, sin embargo, como siempre pasa, el principio del 80/20 entra en acción. Por eso ellos mismos reconocen que la mayoría de clientes vinieron gracias a 3 cosas.

Y esas tres cosas son las que vamos a ver aquí.Read more


Trabajar duro y emprender

La mentira de que trabajar duro es lo que hace falta para emprender

Ya vimos la semana pasada que, dentro de las mentiras que nos cuentan sobre ser emprendedor, la de la pasión es la más recurrente, pero no es la única.

Otra bastante insidiosa es la de que el trabajo duro es lo que hace falta y, por extensión, si no lo consigues, probablemente es porque no te has esforzado suficiente.

Esta mentira del trabajo duro es en realidad una media verdad, como la pasión, porque nada va a venir sin trabajo duro, pero eso, por sí solo, no va a servir más que para agotarse.

No hay nada más común que un emprendedor que trabaja mucho y, aún así, se ve abocado a cerrar su iniciativa. Y hablamos de emprendedores honestos, trabajadores e inteligentes.

Esta mentira es particularmente perjudicial porque causa mucha confusión. ¿Por qué no consigo nada si me estoy dejando la piel?

Si usted está trabajando muy duro y no obtiene resultados, puede deberse a varios motivos.

1.- No hemos elegido el mercado adecuado y/o no tenemos el mejor producto

Me da igual lo duro que trabajemos, igual que me da igual la pasión que pongamos sobre la mesa, no podremos cultivar nada en tierra pedregosa ni conseguir que un olmo nos dé peras, aunque empleemos en ello las veinticuatro horas del día.

2.- Estamos trabajando duro, pero no sabemos qué es lo que funciona

En este caso estamos como quien intenta construir una catedral pero no tiene los conocimientos para ello. Podemos, de nuevo, echar todas las horas que queramos, que si no sabemos lo que funciona en Marketing, en persuasión, sobre qué quieren los clientes o cuáles son las mejores estrategias… nada conseguiremos.

Esto es similar a quien emplea mucha fuerza bruta para abrir una puerta hasta derribarla y quien viene con la llave adecuada para abrirla.

En el mundo real no hay medallas ni premios al trabajo duro, al final cuentan los resultados. Y si puedes obtener el mismo en unos segundos en vez de con mucho esfuerzo, mejor emprendedor serás.

Es un requisito imprescindible aprender lo que funciona, intentar ser los mejores en lo que hacemos, aprender cómo persuadir, qué estrategias de Marketing están dando resultado ahora mismo en negocios como el nuestro…

3.- Pensamos que pasar muchas horas en el trabajo es lo mismo que trabajar

Este es un defecto típicamente español, donde consideramos que, si alguien sale de la oficina a horas intempestivas de la noche, es que debe de trabajar mucho. Es algo inherente a la cultura laboral de aquí y es el mayor error del mundo, porque la productividad suele ser nula.

Ya le anticipo que, a lo largo del día, un trabajador eficiente tendrá un par de buenas horas de trabajo (y ya estoy diciendo mucho), el resto se irá en navegación improductiva por Internet, distracciones, charlas alrededor de la máquina de café, dedicación a tareas que luego no van a traer ningún resultado…

El trabajo duro no nos va a hacer ricos ni es garantía de nada, no conozco a nadie que haya trabajado más duro y más tiempo que mi padre en toda su vida, y no se hizo millonario. Y estoy seguro de que usted puede decir lo mismo o conoce un caso similar.

De hecho, muchas veces hacer menos es la solución, en serio.

Habrá momentos, eso no lo niego, en que para sacar adelante la iniciativa habrá que sacrificar cosas. Habrá que quedarse en casa y pasar de esa cervecita o de ir a la playa porque tiene que terminar su trabajo. Y hay muy poca gente que esté dispuesta a hacer ese sacrificio, las que lo hacen, son verdaderos emprendedores.

Pero también es verdad que el constante empleo de horas y horas que no llevan a ninguna parte sólo tiene ese destino, ninguna parte.