Los consejos de los expertos en empresas para 2009
Esta semana me gustaría hablar de la iniciativa que se hizo a través de la web Duct Tape Marketing, porque me pareció bastante interesante.
Mediante la herramiente Twitter se lanzó la frase: "2009 es el año para que los pequeños negocios…" y se dejó vía libre para que se completara con ideas sobre cuales son las claves para que una pyme haga de 2009 un excelente año.
Pronto algunas de las mejores mentes del tema de marketing y emprendimiento empresarial comenzaron a completar la frase. Entre lo que dijeron hay algunos (muy) buenos consejos que me gustaría hacer llegar, porque merecen la pena y porque vamos a hacer de este 2009 uno de los mejores años…
Así pues he aquí algunas de las respuestas a "2009 es el año para que los pequeños negocios…" por parte de algunos de los mejores, así como mi pequeño grano de arena personal más abajo.
Alan Weiss, autor de "Consultoría de un millón de dólares": …"reinventen asertivamente sus relaciones con clientes y "leads", porque no se puede crecer con recortes no se puede mejorear si se está asustado y no se puede liderar desde la parte de atrás".
Tim Berry, fundador de Palo Alto Software: "centrarse en lo fundamental: la estrategia básica e identidad, su mercado, medidas y objetivos específicos, números básicos y gestión y planificación revisada a menudo".
David Meerman Scott, autor de "Las nuevas Reglas del marketing y las RRPP": "parar de gastar $$ en Marketing y comenzar a crear información que la gente QUIERA de verdad consumir".
Bryan Eisenberg, co-autor de "Esperando que tu gato ladre": "dejar de esperar la bala mágica y darse cuenta de que la magia viene del trabajo duro que se hace".
Andy Sernovitz, autor de "Word of Mouth Marketing": "alzarse y decir: los clientes felices son nuestros mejores anunciantes. Vamos a encontrar un millón de maneras de hacer a la gente feliz".
Guy kawasaki: autor de "El Arte de Empezar": "dejar de pensar que la bolsa y los bancos son tan inteligentes…"
Estas son sólo algunas de las cosas que se han dicho, y si a mí me preguntaran, lo que diría es que 2009 tiene que ser el año en el que nos demos cuenta por fin de que nos tienen que importar de verdad los clientes.
Esa frase debe ser una de las más repetidas y oídas por todas partes. "Oh, no es nada nuevo, todos sabemos que los clientes son lo primero", "que el cliente es el rey", bla, bla, bla…
Tonterías.
Nos comportamos el 90% de las veces con los clientes como lo hacemos con esas personas tan importantes en nuestra vida, a las que nunca les damos la suficiente consideración, ni les agradecemos nunca que estén ahí.
¿Cuándo las apreciamos y valoramos de verdad?
Cuando ya no están.
Lo mismo ocurre con los clientes y eso le ha pasado a muchas empresas.
Que sí, que son lo más importante y todo eso, que hay que cuidarlos, darles una buena experiencia, preocuparse… pero miremos a nuestro alrededor, la mayoría de las veces no es así. La mayoría de las veces sólo son un número y no nos ponemos en su piel, en la piel de alguien que se arriesga con nosotros y nos elige, poniendo su confianza y su dinero en nuestras manos.
Al menos hasta que, por la razón que sea, comienzan a escasear.
Entonces SÍ nos damos cuenta de que eran la sangre vital que corría por las venas de nuestro negocio. Que eran poco menos que la vida para nuestra pequeña empresa.
Así que si 2008 ha sido un golpe duro y ese flujo de clientes ha sido como un río que se va secando con la llegada del verano entonces tenemos una oportunidad. La oportunidad de valorar realmente lo importantes que son los clientes, y lo cierto que es que no sólo hay que tratarlos bien, sino que hay que levantarse cada día preguntándose qué se puede hacer para poder darles más valor por lo que pagan.
La verdad, pocos emprendedores se levantan con esa mentalidad. Nosotros tenemos que ser uno de ellos, tenemos que empezar a valorar a los clientes como lo que realmente son.
Lo que da vida a nuestra empresa.
Así que 2009 es el año de coger esa frase tan repetida y HACER POR FIN ALGO AL RESPECTO, porque creo que no hay frase más usada y al avez menos aplicada, que esa.
De hecho he visto multitud de casos donde muchos la ponen en su boca como un loro y luego hasta la experiencia más básica de un cliente con ellos resulta un desastre.
Y no me refiero a errores puntuales. Todos cometemos fallos, eso es inevitable y no podemos satisfacer al 100% de los clientes, por buenos que seamos siempre habrá alguien que tenga una mala opinión. Me refiero a una actitud general.
Así que ahora que en 2009 valoramos de verdad lo importante que es un cliente… ¿Qué 3 cosas vamos a hacr esta semana para hacer que su elección por nosotros sea la mejor que pueda hacer y se diferencie de lo que los demás le venden y cómo lo tratan?

martin bon dergham
es valedero, lo de cuidar al cliente, pero es solo una mas de tantas cuestiones para que tu empresa tenga exito,el personal es otro tema a tener en cuenta , que solo funciona cuando la patronal funciona, los proveedores , la seriedad entre las partes ,( empresa , cliente proveedores, )etc,
la constancia, el ultimo esfuerzo del final de la jornada, es el que marca la diferencia,
llevar la empresa como una familia, que quien trabaje en ella sienta como si fuera de suya, (la empresa)que no piense en perjudicarla , solo se estaria lastimando el mismo,que cada uno de los que trabaja en ella , tenga autocritica, para saber que puede dar mas, y mas.bueno eso es lago de mi comentario , gracias
Recursos Para Pymes
Hola Martin:
Muy cierto lo que dices, una empresa es un sistema complicado, requiere de muchas partes funcionando.
En mi opinión una empresa es como un cuerpo humano y en esa analogía la capacidad de conseguir clientes es como la sangre del sistema. Le da la vida y si desaparece… Por eso siempre he pensado que esa capacidad es una de las primeras cosas a tener en orden y mejorar en lo posible, alguien con esa capacidad y que conoce al cliente (que es la capacidad de conocer a las personas y lo que les mueve) puede montar un negocio en cualquier sector… aunque eso sí, como el resto de “órganos” falle…
Un saludo.