Cómo crea Amazon un producto nuevo

Amazon es una de esas empresas que le sirven a uno para inspirarse y en un reciente artículo Werner Vogels CTO (Chief Technology Officer) de Amazon comentaba recientemente cómo trabajan ellos a la hora de crear un producto.

Y esto es interesante porque al final todo depende del producto y de la experiencia que el usuario tenga con él.

Si eso lo hemos clavado y proporcionamos algo superior, traer gente a la puerta y promocionarlo es una mera cuestión de ponerle esfuerzo (y dinero), pero si ponemos ese esfuerzo, y en la meta el usuario se encuentra un producto como el de los demás, no importa el dinero que metamos en promocionarnos, no comprarán.

Incluso cuando hablábamos de estrategias de persuasión, teníamos que tener una cosa clara, sin un buen producto no hay persuasión ni marketing que valgan, porque un buen marketing no soluciona un producto mediocre.

Lo que era cierto el primer día que nació una empresa, sigue siéndolo hoy, el núcleo de todo es el producto, por eso es interesante saber cómo trabajan los mejores a la hora de crear productos.

Y en este caso Amazon trabaja “hacia atrás”.

El “trabajo hacia atrás”, o la “planificación hacia atrás”, no es algo raro en pensamiento estratégico, pero suele ser novedosa para muchos emprendedores.

En el caso de Amazon Vogels comenta cómo cada uno de los servicios que crean están enfocados en quiénes son sus consumidores, y precisamente se usa ese enfoque de “Trabajo hacia átrás” para asegurarse de que cumple sus necesidades, comienzas por el cliente y vas trabajando hacia trás, hasta que llegas a los requerimientos mínimos que necesitas (en su caso tecnológicos) para satisfacer eso que quieres conseguir.

Vamos a ver los pasos que siguen:

1) Comenzar escribiendo la nota de prensa y clavarla hasta ser perfecta.

Lo primero que hacen a la hora de definir un producto es comenzar por crear los documentos que van a necesitar en el lanzamiento y que son:

+ La nota de prensa.

+ El documento de preguntas frecuentes.

Escribir la nota de prensa clarifica cómo va a ver el mundo el producto que vamos a crear, no simplemente cómo lo vemos nosotros por dentro.

La nota de prensa describe de manera simple qué hace el producto y por qué existe, diciendo cuáles son las características y beneficios. Muy claramente y yendo a lo concreto, nada de extenderse o divagar.

2) Escribir el documento de preguntas frecuentes.

Después se comienza a “poner carne en el esqueleto” escribiendo el documento de preguntas frecuentes.

¿Qué permite eso? Ponerse en la piel del cliente que usa el producto y considerar todas las cuestiones que tendría.

Siempre decimos mucho eso de “ponernos en la piel del cliente”, pero esa es habitualmente una de esas cosas que se dicen mucho y en realidad se hacen poco.

3) Definir la experiencia del cliente.

Se trata de describir, con detalles precisos, la experiencia que tendrá el cliente a la hora de hacer diferentes cosas con el producto.

Ellos hacen aplicacions informáticas, con lo que diseñan el “interface” o el aspecto de la web si se trata de un servicio de este tipo.

La meta aquí es contar historias sobre cómo un cliente resuelve sus problemas usando el producto.

4) Escribir el manual de usuario.

El manual es lo que un usuario utilizará para saber qué es el producto y cómo usarlo y ellos lo suelen crear con tres grandes secciones. Conceptos, Cómo hacer las cosas y la referencia final. Entre ellas tienen que decirle al cliente todo lo que necesita saber para usar el producto.

Si dicho producto tiene más de una clase de usuario, escriben más de un manual.

Una vez han hecho la nota de prensa, el documento de preguntas, los diseños iniciales de la experiencia y el manual, tienen enormemente más claro lo que planean construir, además de que tienen unos documentos que les permiten explicar el nuevo producto a otros equipos de Amazon, teniendo una visión común del mismo.

Y así es cómo Amazon se plantea un nuevo producto y da sus primeros pasos para hacerlo realidad.

A juzgar por cómo les va, funciona más que bien y tenemos un montón de lecciones prácticas que podemos aplicar y nos resultan útiles.

En mi experiencia, las ideas por sí solas no valen apenas nada.

Ideas hay a millones y a estas alturas de mi vida reconozco que muchas son geniales pero les doy poco crédito.

La puesta en práctica es lo que cuenta y si tenemos esa gran idea como pequeños emprendedores, francamente, dar estos cuatro pasos es algo que podemos hacer en un fin de semana, comenzando a poner carne física a la idea nebulosa, una fase a la que no llegan ni el 1% de todas las ocurrencias “geniales” que le surgen a la gente.