truco-email
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¿Le gustaría aumentar un 266% la respuesta a sus intentos de contactar con clientes y la respuesta que obtenemos de ellos (sean clientes potenciales o conseguidos?

Por supuesto que quiere, ¿quién no querría?

Por eso hoy voy a explicar un truco muy sencillo y práctico que va a multiplicar esa respuesta. Curiosamente, descubrí por mí mismo esta técnica antes de conocer el caso de estudio con las cifras que vamos a ver y, aunque he de reconocer que yo no he medido exactamente mi efectividad, puedo decir que, a grandes rasgos, también la dupliqué o tripliqué en algunos casos.

Es más, buena parte de mis clientes actuales, en la actividad principal que desarrollo desde hace unos meses, los he conseguido aplicando este «truco de magia».

En serio que esto le va a encantar y es muy sencillo.

Es más, haciendo esto, no sólo nos van a responder mucho más a las llamadas y correos, sino que esas respuestas serán del estilo de: «Qué casualidad, justo estaba pensando en ti» o «me has leído la mente».

Lo cual va a hacer que estén mucho más receptivos.

La clave para una mayor respuesta hoy en día

Una de las tácticas más sencillas para aumentar la respuesta a nuestros intentos de seguimiento, hoy día, es la velocidad.

Cuanto más rápidos seamos, más probabilidades de respuesta. Cuanto más tardemos, más se enfría el posible cliente y, lo que es peor, más oportunidades estamos dando a competidores para que se lleven el gato al agua.

Por eso, hoy día, si queremos que se nos responda más, hemos de ser más rápidos.

Y esta técnica se basa en llevar eso hasta el límite, porque no sólo vamos a ser más rápidos que los demás, es que vamos a predecir el interés y contestar antes siquiera de que nos busquen.

¿Cómo es posible?

Así…

El poder de las notificaciones de lectura del email

Personalmente utilizo el email como columna vertebral de mi marketing junto al contenido. He probado estos años toda clase de tácticas, que si PPC, marketing social, el SEO más técnico…

Como soy un firme creyente en el 80/20, al final me he centrado en esas dos para mi caso particular, contenido y correo electrónico.

Personalmente uso Gmail para gestionar todo el correo profesional desde un único sitio. Ya sé que Gmail lee todo y pone anuncios basado en lo que ponemos. Personalmente, no me importa demasiado para temas profesionales, a cambio de tener una de las aplicaciones más poderosas y fiables que hay, de manera «gratuita».

La cuestión es, Gmail es extensible mediante plugins, o componentes adicionales, que le dan muchas funcionalidades extra.

Algunos de esos componentes para manejar el correo como un profesional, permiten, por ejemplo, saber cuándo tu correo se lee, trazar clics a enlaces que se hagan en dichos correos, etc.

Esto es increíblemente útil porque, lo que normalmente está reservado para aplicaciones como Mailchimp y envíos de correo masivo, está disponible para cualquier mensaje que mandes.

Hay varias alternativas para conseguir esto en su correo, como Mailtrack, Boomerang para Gmail o Email Tracker. Esta última también funciona con Outlook y no sólo Gmail.

No tengo ningún interés especial en recomendar ninguna en concreto, ni tampoco tengo interés económico, cada una puede ser mejor o peor según nuestra forma personal de trabajar. Todas tienen prestaciones gratuitas y conseguir las de pago cuesta entre 4 y 5 dólares al mes.

Yo contrataría la que mejor se adapte. Es calderilla para el poder que dan y, si no estamos dispuestos a invertir eso mensualmente, probablemente estamos en el campo de trabajo equivocado.

La cuestión es, con eso instalado, veremos que se nos va a empezar a notificar en el momento en que alguien abre el email.

Lo interesante no es sólo eso, lo interesante es que algunas nos notifican cada vez que se hace. Es decir, que los receptores abren de nuevo nuestro email hoy y nos llega una notificación, y si lo abren otra vez un día después, nos avisa de nuevo.

¿Qué significa eso? Actividad, interés, están echando otro vistazo…

Cómo adelantarse al cliente y conseguir más respuesta

¿Y cuál es la clave? Que cuando veamos esa actividad, tomamos la iniciativa.

En este caso de estudio, el consultor protagonista del mismo llamaba en cuanto veía actividad de un cliente con un email.

El otro descolgaba y el consultor preguntaba qué tal y que había pensado en llamarle por si necesitaba algo o podía ayudar.

Respuesta muchas veces: «Guau, justo ahora estaba escribiéndote» o: «Justo ahora estaba pensando en ti».

Personalmente, no uso demasiado el teléfono, es una cuestión de gusto personal que sé que me quita clientes, pero para mi caso particular no me preocupa, de hecho, últimamente de hecho he estado diciendo que no a proyectos porque ando bastante ocupado.

Lo que yo hacía cuando veía esas señales de que se estaba abriendo mi email, pero no llegaba respuesta, era contactar con un mensaje de seguimiento o follow up.

No hacía falta escribir nada mágico ni usar ningún vudú de persuasión, simplemente escribía para saber qué tal y si habían pensado algo de lo que les había propuesto en el anterior email que estaban abriendo (pues también se notifica qué email de los que has mandado ha abierto el otro).

Hoy día, con la cantidad de competencia que hay, y cómo se mueve todo, son detalles como la velocidad lo que inclina la balanza muchas veces.

El enorme porcentaje de clientes que he cerrado gracias al email y a aplicar este truco, sencillo pero increíblemente poderoso, son testigos. Igual que en el caso de estudio de este consultor, donde la efectividad cerrando se incrementó en un 266%.

En serio, hacemos esa llamada en ese momento y los clientes, no sólo van a pensar que tenemos poderes, sino que van a estar muchísimo más receptivos, porque estaban pensando en nosotros en vez de en las otras mil cosas que tienen en mente.

Ahora ya sabe uno de los pequeños «trucos de magia» de los maestros del marketing por correo, úselo sabiamente.