caminar
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Hoy vamos a ver una única táctica que le permitirá resolver problemas y ser más productivo. Y sí, sé que suena como uno de esos mensajes de autoayuda que tan poco me gustan pero, como siempre, no vamos a ver nada aquí que no esté demostrado objetivamente.

Ser emprendedor consiste en resolver problemas.

Esa es, probablemente, la mejor definición. Problemas de Marketing, de distribución, de producto, problemas con otros…

Estar al mando de algo propio y ser el responsable es una resolución constante de desafíos y problemas, uno tras otro. Además, es un camino que no termina.

Sería genial que un día pudiéramos sentarnos y descansar, pero si lo hacemos, nos acabarán adelantando. Por eso tenemos que tener la habilidad de pensar y resolver desafíos bien afilada y he aquí una técnica demostrada y al alcance de todos, que pocos usan. Y sí tienes coste cero. Es esta táctica…

El remedio que se está perdiendo

Como no quería pecar de «demasiado Marketing» al principio, me he guardado el hecho de que, aplicarla, además de sencillo, también le hará algo más feliz. A veces las cosas parecen demasiado buenas para ser ciertas y, en muchas ocasiones resulta así, pero aquí no.

¿Quiere pensar mejor y resolver ese problema?

Camine un poco.

¿Quiere solventar los enormes problemas de salud que causa estar sentado tanto tiempo en nuestros trabajos?

Camine un poco.

¿Quiere ser algo más feliz?

Camine un poco.

No sólo seremos más productivos, sino que estaremos más sanos y motivados. Veamos la explicación.

Cómo caminar nos hace pensar mejor

Muchos escritores, pensadores y filósofos ya intuían que esta técnica funcionaba cuando tenían problemas que resolver y la empleaban, dejando lo que estuvieran haciendo y caminando, para volver del paseo con una solución.

Hoy sabemos, a través de muchos experimentos controlados, que durante y después de un ejercicio, aunque sea de una intensidad leve como caminar, se rinde mejor en pruebas de memoria y atención.

Caminar de manera regular promueve conexiones neuronales nuevas y detiene el envejecimiento cerebral. Así mismo, incrementa el volumen del hipocampo (región crucial para la memoria) y eleva los niveles de moléculas que estimulan nuevas neuronas y los mensajes transmitidos entre ellas.

Casi nada.

Marily Oppezzo y Daniel Schwartz son dos científicos de la Universidad de Stanford que han publicado la primera serie de estudios al respecto y son concluyentes. Caminar hace que pensemos y resolvamos problemas de una mejor manera.

No todos los paseos son iguales

Para todos estos beneficios también influye dónde caminamos.

El estudioso Marc Berman promueve hacerlo en entornos verdes (jardines, parques, la naturaleza…) en vez de en la ciudad, pues se ha demostrado que es más efectivo. De hecho, hay estudios que demuestran que una simple planta en la habitación mejora el rendimiento cognitivo.

Se ha demostrado también que la capacidad de pensar, resolver problemas o ser disciplinado es limitada y se va gastando a lo largo del día. Caminar ayuda a reponerla y nos energiza.

Restaurando el daño de estar sentados todo el día

El problema con caminar es que lo estamos extinguiendo. Hemos nacido para movernos, está demostrado que moverse cura (además de todo lo que estamos hablando aquí), pero evitamos escaleras y cogemos el coche hasta para lo mínimo. Hemos llegado a un punto en el que hay que recordar que nacimos para caminar y que, los que lo hacen, tienen ventaja sobre los que no.

También es posible que haya oído sobre los estudios que han demostrado que vivir sentados mata. Es así y lo hace tanto como otros factores de riesgo, obesidad, tabaco, etc.

Pues bien, nuevos estudios sugieren que 3 simples paseos de 5 minutos distribuidos a lo largo de 3 horas de estar sentado, revierten el daño causado a las arterias de las piernas.

Sin embargo, como mucho, concentramos el ejercicio en una hora de gimnasio cada X días, pero no es suficiente. Somos seres hechos para caminar, incluso para movernos grandes distancias. Así evolucionamos, pero no lo hacemos y el cuerpo y la mente sufren. Y además de ellos, también lo hace el ánimo.

La receta para ser algo más feliz

Cada vez que veo escrita por ahí la receta de la felicidad pongo los ojos en blanco. No hay una formula mágica, pero sí cosas que suman. Y caminar es una de ellas. Durante 18 años se estudió a más de 18.000 británicos sobre su bienestar psicológico y este fue uno de los principales hallazgos que nos interesa.

«Aquellos que eran más activos y caminaban más para ir y volver de su labor diaria, eran trabajadores más productivos, concentrados y felices».

Y no hace falta recorrer grandes distancias.

El estudio demostró que bastaban 10 minutos caminando para producir ese aumento de la felicidad, productividad y concentración. La satisfacción vital y el bienestar disminuían por cada minuto de viaje que no era activo.

Así que no le voy a decir que se vaya andando a trabajar, porque muchos vivimos en ciudades y no siempre es posible, pero bajarse una o dos paradas antes puede bastar.

Sé que muchas veces nos obcecamos en los números, las estrategias y los procesos en la empresa, pero no podemos olvidar que este es un juego que va de personas. Y nosotros somos la persona más importante en nuestra iniciativa. De cómo estemos dependerá cómo estará nuestro negocio.

Somos el elemento que más impacto va a tener en nuestros resultados, así que, de vez en cuando, es muy importante alejarnos de los números, las cifras y las estrategias. Y ocuparnos de nosotros como en este caso, empleando lo que funciona para volver con más fuerza, porque esto es una maratón. Y no termina.