Envíos de muestras como marketing

Muchos pensaron que con el siglo XXI y el correo electrónico, las redes sociales y otras formas de comunicación digital el correo postal, el de toda la vida, pasaría a la historia y la profesión de cartero, condenada a desaparecer. Y ha pasado justo al revés, sobres acolchados o cajas de cartón son algunos de los objetos con los que se ve actualmente a los carteros.

Y es que, sobre todo en Navidad, casi tienen más de Papa Noel y de Reyes Magos que de profesionales de Correos.

Sí, es posible que se envíen menos cartas y menos postales de las vacaciones, pero cada vez se compra más por Internet y la ilusión por recibir un paquete es casi la misma que la de recibir una carta, esa experiencia que se encuentra en los tiempos enterrados en recuerdos en los que las personas aún escribían folios con historias de su puño y letra.

Porque el comercio electrónico no para de crecer. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia calculó que en el segundo trimestre de 2017 el volumen generado por el comercio online había aumentado un 23,4% respecto al año precedente.

No parece que los números vayan a disminuir ahora, ahora que el gigante Amazon, sobre todo, cada vez está estableciendo nuevas estrategias y abriendo nuevos centros logísticos para universalizarse y poder acercar cualquier tipo de producto a cualquier tipo de usuario y consumidor. Parece que nada se le resiste a esta gran empresa que se está parece que va a lanzar su propia marca blanca.

Pero no sólo es la compra-venta online la que genera que más paquetes y sobres vayan de un sitio a otro, de una ciudad a otra. También es la actividad propia de las empresas. Cada vez es más difícil diferenciarse de los competidores por lo que los departamentos de marketing así como los de atención al cliente tienen que ser muy cuidadosos a la hora de recibir una crítica, buscar la creación de una imagen positiva o gestionar una incidencia.

En este sentido, no es de extrañar que, en muchas ocasiones, se hagan campañas de marketing para el lanzamiento de un nuevo producto y se envíen muestras a clientes habituales, socios o periodistas, bloggers o influencers para que sean ellos los primeros en conocerlo, en hablar de ello y en escribir de ello.

El éxito de esta acción se basa, sobre todo, en la gestión de la base de datos a la que se va a enviar. Es importante que cada paquete o sobre vaya protegido, pero sobre todo, que llegue  a la persona justa. Para ello, habría que elaborar el listado de forma anticipada y hacer un seguimiento una vez se haya hecho el envío y se estime que se ha recepcionado. Esta tarea, además, servirá también para recoger las percepciones y conocer la aceptación del producto en el mercado.

Por su parte, el departamento de atención al cliente también será uno de los más asiduos a envíos, sobre todo si la política de la empresa contempla sustituciones o compensaciones. La protección del producto en su envío y, sobre todo, la premura, es importante para la buena valoración del cliente y, por tanto, el buen funcionamiento de la referencia en cuestión.