Siempre intento mostrar lo que funciona y es útil de verdad en el día a día de una empresa: marketing, gestión, productividad…

Hoy tenemos que hablar de dinero y financiación en su negocio, porque es lo que va a permitirnos funcionar en el día a día y que el resto de áreas de la empresa marchen bien.

Por qué la financiación es lo más importante e infravalorado en un negocio

Mucha literatura de negocio se centra demasiado en la pasión, la idea, el producto y marketing, etc, y pocas de esas veces se quiere hablar de dinero. De hecho se suele percibir como una conversación incómoda que dejar para el final. También sigo escuchando eso de que el dinero ya vendrá si hacemos lo que amamos y otras locuras similares que nos llevarán a la bancarrota.

Luego ocurre que los clientes y beneficios siempre vienen más lentos de lo que se espera, que las ayudas para autónomos tampoco se ingresan a tiempo, o que por fin se consigue un contrato con una empresa grande y se alegra enormemente. Entonces trabaja y la facturación que realiza no se paga hasta 45 o 60 días, algo habitual porque esas empresas ponen las condiciones de pago y no son negociables.

Mientras, ellos han de pagar a sus proveedores a fin de mes, o viene hacienda ese trimestre, reclamando su parte de IVA y beneficios de un dinero que aún no ha entrado en la cuenta. Necesitan dinero y lo necesitan ya, así que es entonces cuando despiertan a la importancia de planificar su financiación y tener a mano herramientas para que la tesorería esté en verde a final de mes.

También se dan cuenta de que, en la vida real, el dinero es lo que mantiene abierta la puerta de nuestro negocio y, en cuanto éste falte, tendremos problemas graves.

Los americanos tienen un proverbio: Cash is king, el dinero en efectivo es el rey. Y es verdad, porque estamos hablando de negocios.

Le aseguro que como no tengamos suficiente dinero para pagar proveedores o sueldos, no vamos a poder pensar en otra cosa cada día. Ni en innovar, ni en Marketing, ni en nada, sólo en el dinero y de dónde lo vamos a sacar.

Las diferentes opciones para una buena financiación

Por supuesto, antes de entrar a valorar las opciones de financiación, lo primero es tener bien claro un presupuesto de caja o tesorería, además del de ingresos y gastos.

Este presupuesto es el que controla la corriente de dinero en efectivo que entra y sale de la empresa. Y es vital porque, aunque yo haya vendido este mes, puede que vaya a cobrar dentro de 60 días. Y eso no le importa a la compañía de la luz. Ella quiere su dinero ya o me cortará el suministro, porque aunque haya tenido la venta (ingreso), aún no tendré el dinero de la misma (cobro).

Lo mismo pasa con subvenciones y similares, muchas llegan cuando es tarde. Ahí es donde entran los instrumentos de financiación

Por eso, la cifra más importante que vamos a tener que controlar es cuánto dinero hay en caja a final de cada mes. En el momento en que ese número sea negativo, porque hemos pagado más que cobrado y ya no me quedan reservas de periodos anteriores, tenemos un problema.

Las opciones para financiarnos cuando andamos cortos de tesorería son sencillas de entender. Hay dos opciones básicas: financiarnos con dinero propio o ajeno.

El dinero propio no tiene mucho misterio, nosotros ponemos dinero en el capital de la empresa o, si somos autónomos, ponemos de nuestros ahorros.

La financiación ajena ya presenta múltiples opciones, como son:

  • Inversores que entran en el capital de la empresa. De esta manera disponemos de más capital que emplear en lo que haga falta.
  • Préstamos personales, concedidos por entidades como CréditoCajero. Ideales para situaciones puntuales como esos periodos que transcurren hasta el cobro de facturas. La rapidez y la flexibilidad los hacen óptimos para cuando necesitamos ya una inyección de tesorería.
  • Préstamos bancarios y de organismos oficiales, como las tradicionales líneas ICO. Estos préstamos son más lentos y siempre hay mayor incertidumbre a la hora de que nos los concedan. Son más recomendables en situaciones de planificación de la empresa, más a largo plazo.
  • Líneas de crédito. Que se abren con los bancos y que permiten coger dinero prestado, hasta un límite, cuando se necesita.

La importancia de usar cada opción de financiación de manera correcta

Hemos de tener muy en cuenta para qué precisamos esa financiación.

Por un lado debemos cuadrar bien la financiación general de la empresa, por otro, es muy probable que en el día a día se produzcan necesidades puntuales de tesorería. Por ejemplo, cubrir el pago a cierto proveedor hasta que cobremos a ese cliente importante dentro de un mes.

El uso de diversas herramientas puede ser clave para conseguir esa tranquilidad en la tesorería y que el funcionamiento de la empresa discurra sin sobresaltos.

Insisto, el dinero es vital, necesitamos esa sangre en las venas, porque mientras tengamos una tesorería saneada, tendremos lo más valioso, tiempo. Tiempo para reaccionar, para poner en marcha los proyectos, para pensar soluciones con calma.

Algo que me sorprende también de muchos emprendedores es el hecho de que hacen unos bonitos presupuestos iniciales de ingresos, tesorería y necesidades de financiación y luego no los controlan.

Mi primer trabajo fue como economista en una ONG y al poco tiempo vi que el presupuesto de tesorería era mi mejor amigo. Lo tenía todos los días en la mesa, anotaba las cifras reales, las comparaba con las cifras previstas y veía donde me desviaba. Eso me permitía anticipar soluciones a épocas cortas de tesorería y tomar decisiones.

Aún me sorprende también la cantidad de empresas que toman decisiones sin datos. Es como disparar a ciegas a la diana.

La pasión importa, el producto más, el Marketing es vital… Pero nada de eso se sostiene si no tenemos los fundamentos del dinero y la financiación bien sólidos.

Puede no ser el tema más popular cuando hablamos de emprender, pero es el más importante, porque sin dinero no iremos a ninguna parte.